Historia de REFLECTLENS
Lo que comenzó en un pequeño taller en Polonia es hoy una marca europea que inspira a fotógrafos de todo el mundo.1989 - Donde comenzó todo
1997 - Algunas historias hacen una pausa
2023 - La misma esencia, una nueva visión
Dos generaciones: una pasión
En 1989, en la época dorada de la fotografía analógica, Tomasz Kłosiński fundó POL-FILTR en Skierniewice. Comercializaba objetivos y cámaras cuidadosamente seleccionados, pero su verdadera pasión era diseñar sus propios filtros de efectos especiales: herramientas que permitían a los fotógrafos crear imágenes imposibles de lograr por cualquier otro medio. Pronto se hicieron conocidos en el mercado fotográfico Stodoła de Varsovia, el más grande de Europa del Este.
Tras casi una década, Tomasz suspendió el proyecto de los filtros y se centró en el negocio más estable de la compraventa de equipos. Los dibujos técnicos quedaron guardados en el archivo familiar, donde permanecieron durante años, sin que Tomasz imaginara que alguien volvería a utilizarlos.
Pasaron las décadas. Su hijo Łukasz, fotógrafo profesional, comenzó a sentir el peso del agotamiento creativo. En busca de un camino a seguir, acudió a su padre, y Tomasz lo remitió al polvoriento archivo. Junto con su pareja Kesja, Łukasz decidió dar una nueva vida a aquellos diseños. REFLECTLENS había nacido.
La tienda en línea creció más rápido de lo que nadie esperaba. En un año, los filtros llegaron a manos de los mejores fotógrafos de toda Europa y la empresa abrió su propio showroom. Es un regreso a una época en la que los equipos fotográficos eran fabricados por personas para personas, y cada imagen tenía alma.
VIDRIO, ELEGIDO A MANO - NO A MÁQUINA
DONDE EL VIDRIO SE CONVIERTE EN UN FILTRO
EL ÚLTIMO GIRO ANTES DE QUE TERMINE
ELABORADO CON PROPÓSITO
Mucho antes de que un filtro REFLECTLENS llegue a la cámara de un fotógrafo, comienza con una decisión que la mayoría de las personas nunca notará: seleccionar el vidrio óptico adecuado.
No cualquier pieza de vidrio es capaz de producir los reflejos, destellos fantasma, difusión o transmisión de luz precisos que exigimos. Cada elemento óptico se selecciona cuidadosamente por su pureza, uniformidad y propiedades ópticas antes de entrar en producción. Luego, el vidrio se mide, corta y termina a mano individualmente mediante un proceso meticuloso en el que la precisión se mide en fracciones de milímetro.
Crear un filtro creativo no consiste simplemente en fabricar una pieza de vidrio. Cada superficie, cada ángulo y cada detalle microscópico influye en la forma en que la luz se desvía dentro del objetivo. Una diferencia invisible a simple vista puede transformar por completo la imagen final. Por eso, cada etapa de producción se lleva a cabo con un cuidado excepcional, combinando la ingeniería óptica moderna con la artesanía que definió los equipos fotográficos hace décadas.
Una vez que el elemento óptico ha alcanzado las características previstas, se ensambla en su montura y se somete a varias inspecciones de calidad. Cada filtro se revisa individualmente para comprobar su precisión óptica, la calidad del recubrimiento, la alineación y el acabado antes de aprobarse para salir de nuestro taller.
No creemos que las herramientas creativas deban producirse en masa como simples productos básicos.
Creemos que deben elaborarse con paciencia, precisión y respeto por los fotógrafos que confían en ellas para crear sus trabajos más importantes.
Cada filtro REFLECTLENS lleva consigo esa filosofía: desde la primera pieza de vidrio óptico seleccionada a mano hasta el momento en que captura la luz en algún otro lugar del mundo.